Los demócratas se esfuerzan por subsanar el daño hecho durante una década y hacer que la economía crezca en base al trabajo arduo y la responsabilidad, no la avaricia ni especulación imprudente; por una economía que les dé solidez a nuestro país y las familias de clase media a largo plazo. La actual recesión nos ha afectado a casi todos de una manera u otra, pero central a la promesa de Estados Unidos es nuestra capacidad de superar dificultades. Los demócratas se han comprometido a ayudar a todos los estadounidenses a hacerles frente a estos desafíos e impulsar la generación de empleos, reconstruir nuestra infraestructura, invertir en tecnología de energía limpia y restaurar la equidad y oportunidades en nuestra economía.
El Presidente Obama heredó una economía que se iba en picada, con un enorme déficit, aumento vertiginoso del costo de atención médica, menos empleo y un mercado de banca y vivienda al borde del colapso. En colaboración con el Presidente, los demócratas le dieron estabilidad al sistema financiero y ayudaron a evitar una segunda Gran Depresión. Una economía que perdía 700,000 trabajos al mes ahora genera empleo. Aún tenemos un largo camino por recorrer, pero avanzamos hacia la recuperación.
Los demócratas reconocen la importancia de atender nuestras más urgentes necesidades, no sólo a corto plazo sino también a largo plazo. Comenzando con la aprobación de la Ley para la Recuperación (Recovery Act), los demócratas iniciaron una serie de inversiones estratégicas en atención de salud, energía y educación, que están sentando las bases para construir una fundación económica más fuerte para el futuro.
Los demócratas redujeron los impuestos de las familias trabajadoras en 95%, otorgaron ayuda a pequeñas empresas y propietarios de vivienda, e instituyeron medidas más estrictas de protección al consumidor para beneficio de todo aquél que tiene tarjetas de crédito o préstamos bancarios. A pesar de la obstrucción de los republicanos en prácticamente toda ocasión, los demócratas les han ofrecido alivio a los esmerados estadounidenses que perdieron su empleo por motivos ajenos a ellos.
Los demócratas restituyeron la responsabilidad fiscal en el gasto gubernamental y se aseguraron de que los contribuyentes estadounidenses nunca se vuelvan a ver forzados a rescatar a los grandes bancos.
Aún tenemos trabajo por hacer, pero los demócratas están avanzando con un plan económico “Hecho en Estados Unidos” para aumentar la producción industrial en Estados Unidos y generar empleos para los trabajadores estadounidenses al:
• Eliminar las lagunas tributarias que permiten que las corporaciones escondan sus utilidades en el extranjero e invertir ese dinero en las pequeñas empresas que generan empleo en Estados Unidos
• Otorgarles recortes tributarios a las pequeñas empresas y aumentar el otorgamiento de préstamos para que las empresas puedan generar empleos nuevos
• Invertir en una economía de energía limpia y otorgar créditos contributivos para impulsar la producción de molinos de viento, paneles solares y autos eléctricos dentro del país
• Poner a los estadounidenses a trabajar en la reconstrucción de carreteras, puentes, vías ferroviarias y puertos, a fin de darle solidez a nuestra economía y mejorar nuestra infraestructura en todos los 50 estados
Los demócratas representan los valores del trabajo arduo y responsabilidad, y sabemos que como nación somos más exitosos cuando invertimos en nuestro pueblo —las familias de clase media y las pequeñas empresas— de abajo a arriba. Juntos, hemos comenzado a sentar nuevas bases para el crecimiento y desarrollar una economía que funciona para todos los estadounidenses.
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