Por Tom Pérez

 

Queremos asegurarnos de aumentar la participación en el 2018, porque sabemos que cuando más personas votan, los demócratas ganan.

 

Cuando fui electo presidente del Comité Nacional Demócrata (DNC) hace un año, Donald Trump respondió de la forma usual, burlándose de mí y de mis compañeros demócratas.

 

Como respuesta, Keith Ellison y yo hicimos la promesa de que uniríamos a los demócratas en todo el país para convertirnos en su peor pesadilla. Eso fue justamente lo que logramos al ganar unas de las más importantes elecciones del 2017.

 

Esto no fue fácil y tampoco ocurrió de la noche a la mañana. En menos de un año nos re-enfocamos en lo más básico y empezamos a organizar en cada comunidad. Al llegar al DNC, invertimos en los partidos estatales casi de forma inmediata a través de nuestro programa de verano ‘Resistance Summer’, contratando a organizadores en 40 estados del país; hicimos inversiones sin precedente en los partidos estatales a través de nuestro programa ‘Cada Código Postal Cuenta’ y ahora cada partido obtiene $10,000 al mes, lo que representa un 33% más de lo que se les otorgaba mensualmente en 2016 y 100% más de lo que obtenían en el 2015.

 

Y eso no fue todo. Hicimos inversiones sin precedente para la organización de base al establecer un fondo de $10 millones para la innovación de los partidos estatales a través del programa de subvenciones SPIF (por sus siglas en inglés).

 

Recientemente anunciamos la primera entrega de estas subvenciones, por un total cercano a $1 millón y pronto anunciaremos más entregas de estas subvenciones en la medida que los estados se preparan para elecciones cruciales. Estos fondos son clave para ayudar a los partidos a innovar y organizar en cada una de sus comunidades, especialmente en las comunidades de color. 

 

El año pasado entramos de lleno en estados como Virginia, en donde invertimos $1.5 millones para ayudar a elegir a Ralph Northam, Justin Fairfax, Mark Herring y a los otros candidatos demócratas. Le ganamos a Ed Gillespie por 9 puntos y le quitamos 15 asientos a los republicanos en la Cámara de Delegados, incluyendo la elección de las dos primeras Latinas para este cuerpo legislativo. No se trató sólo de invertir, sino de invertir de la manera correcta. Ni un centavo fue utilizado para anuncios de televisión; usamos nuestros recursos en hablar directamente con los votantes, logrando construir la mayor operación de base que se haya visto en Virginia.

 

En Nueva Jersey, invertimos seis figuras para quitar la gobernación de manos republicanas, reemplazando a Chris Christie y Kim Guadagno con Phil Murphy y Sheila Oliver, quien hizo historia al convertirse en la primera vicegobernadora afroamericana del estado.

 

Pero esa fue no fue la única historia que logramos escribir en el 2017. Hicimos lo inimaginable y elegimos a Doug Jones en un estado como Alabama, en donde todos pensaban que era imposible que ganaríamos. Incluso antes de que se conocieran las acusaciones en contra de Roy Moore, teníamos recursos desplegados en el estado y confiábamos en Doug.

 

Invertimos en las áreas de política, comunicaciones, digital, datos, tecnología e infraestructura de investigación. Durante las últimas semanas antes de la elección, no sólo recaudamos casi $700,000 directamente para la campaña de Jones cuando más lo necesitaban, sino que enviamos a nuestro personal y organizadores comunitarios para asegurarnos que bloques electorales clave como los jóvenes milenios, afroamericanos, y los grupos de fe salieran a votar.

 

Con el apoyo de nuestro equipo, identificamos a 241,000 electores que no habían sido identificados antes por la campaña. En los días finales antes de la elección, el DNC logró alcanzar a aproximadamente la mitad de esos electores para ayudar en una victoria de aproximadamente 21,000 votos. Pero algo debe quedar claro es que la victoria no hubiese ocurrido sin el poder de las mujeres afroamericanas, ellas son una parte fundamental del Partido Demócrata.

 

En resumidas cuentas, cuando nos organizamos, ganamos y eso es exactamente lo que ocurrió en Alabama.

 

Sin embargo, no sólo nos enfocamos en las competencias más llamativas en la parte superior de la boleta electoral. Como señala nuestra nueva misión, apoyamos la elección de demócratas a todos los cargos. Yo personalmente toque puertas por un número de candidatos a cargos estatales y locales, incluyendo a Vin Gopal en el 11avo Distrito Senatorial de Nueva Jersey. Fueron muchas las personas que nos dijeron que perderíamos esa elección, pero los votantes demócratas llevaron a Vin a una victoria inesperada por 7 puntos. En la otra costa, invertimos más de $66,000 en el Partido Demócrata de Washington para ayudar a elegir a demócratas y darle a nuestro partido el control de ambas cámaras de la legislatura estatal.

 

Invertimos y ganamos en distritos profundamente republicanos en los que Trump ganó fácilmente en el 2016. También vimos victorias históricas para las mujeres, candidatos de la comunidad LGBTQ y candidatos de minorías como Joyce Craig en Manchester, Danica Roem y Elizabeth Guzmán en Virginia.

 

Inclusive en las elecciones en las que no ganamos, pudimos ver cómo los demócratas cerraron la brecha con sus oponentes republicanos y construimos las bases para futuras elecciones gracias a nuestra estrategia. Todo este proceso fue posible gracias a las inversiones tempranas, la organización incansable y nuestra decidida e inquebrantable decisión de elegir a demócratas a cualquier cargo. En mi primer año, hemos ganado más de 100 elecciones y quitamos 37 asientos legislativos estatales a los republicanos.

 

Ahora que hemos demostrado que nuestro modelo funciona, vamos a utilizar esos aprendizajes en el 2018. También anunciamos inversiones adicionales en nuestros partidos estatales, registro de votantes y organización de base. Queremos asegurarnos de aumentar la participación en el 2018, porque sabemos que cuando más personas votan, los demócratas ganan.

 

Estamos modernizándonos con mejor infraestructura tecnológica y de datos que cualquier otro partido político moderno. Para ello, hemos traído al mejor talento que normalmente no hubiese trabajado en política antes y creado un instituto de mejores prácticas para crear un liderazgo a largo plazo con una red para activistas para aprender de las nuevas habilidades e ideas que han funcionado en todo el país.

 

Todo esto ha sido posible gracias al increíble entusiasmo que estamos viendo en todos los rincones del país. El DNC registró un récord de recaudación de fondos en 2017, con 2/3 de nuestros ingresos procedentes de donantes de base aportando de menos de $200 cada uno.  El 63% de las contribuciones provinieron de las mujeres y recaudamos más dinero en 2017 que en cualquier otro año desde 2011. No sólo estamos viendo este entusiasmo a través de nuestra base en la recaudación de fondos, sino que lo estamos viendo en las boletas electorales.

 

En mi primer año al frente del DNC tengo más confianza en nuestro partido que nunca antes. Los demócratas están entusiasmados y organizando a los grupos de base en números sin par. Estamos ganando elecciones en lugares dominados anteriormente por los republicanos y estamos defendiendo los valores estadounidenses cada día.

 

Prometimos convertirnos en la peor pesadilla de Donald Trump y a diferencia del presidente, nosotros sí estamos cumpliendo nuestras promesas.

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